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miércoles, 2 de diciembre de 2009

LA CONCEJALÍA DE NORMALIZACIÓN LINGÜÍSTICA PROPONE UN PROGRAMA DE VOLUNTARIADO PARA APRENDER VALENCIANO

Consiste en unir a alguien que sepa hablar valenciano con alguien que quiera hablarlo. De esta forma aprenderá valenciano sin ir a clases, sin exámenes y de forma totalmente gratuita.
Se trata de un programa llevado a cabo por la "Escola Valenciana de la Federació Dássociacions per la Llengua" que intentan fomentar el uso del valenciano en nuestra comunidad. Se está realizando ya en otras poblaciones desde hace más de 4 años y resulta un éxito para quienes participan. Un ejemplo de ello es Dariana Groza, una mujer rumana que en 2005 participó en este programa y ahora habla el valenciano perfectamente. Tanto es así que ahora trabaja como coordinadora del programa en Valencia.
Para participara solo es necesario apuntarse en la concejalía de Normalización Lingüística y tener ganas de ayudar, en el caso de ser voluntario, o de aprender, si participas como aprendiz. En un principio sería interesante que los interesados se apunten antes del día 20 de Noviembre para que puedan asignar las parejas correspondientes, pero el programa no tiene fin y continuará mientras haya gente interesada.
El funcionamiento es muy sencillo. Una vez asignadas las parejas, que se harán en función de la edad de los participantes y de la disponibilidad horaria, se realizarán sesiones, con horario totalmente libre, una hora a la semana con un total de 10 sesiones. Una vez pasado ese tiempo, se reunirán con el coordinador y se decidirá si se continúa con la misma pareja o si se ha finalizado el programa.
Para más información pueden llamar al teléfono de la Escola Valenciana 963407060 o en la web.

martes, 29 de septiembre de 2009

El nuevo rol del alumno

Las TIC también cambian la posición del alumno que
debe enfrentarse, de la mano del profesor, a una nueva
forma de aprender, al uso de nuevos métodos y técnicas.
De la misma forma que los profesores, los alumnos deben
adaptarse a una nueva forma de entender la enseñanza y
el aprendizaje. El alumno, desde una posición más crítica
y autónoma, ya sea de forma individual o en grupo, debe
aprender a buscar la información, a procesarla, es decir,
seleccionarla, evaluarla y convertirla, en última instancia,
en conocimiento.
La capacidad del profesor va a ser determinante a la hora
de enseñar a los alumnos a aprovechar las ventajas de las
nuevas herramientas. Sin embargo, y aunque las investigaciones
sobre los efectos de las TIC en el aprendizaje
no son homogéneas, se han comprobado algunas ventajas
que, aunque de forma desigual, pueden favorecer el
aprendizaje:
• Aumento del interés por la materia estudiada.
• Mejora la capacidad para resolver problemas.
• Los alumnos aprenden a trabajar en grupo y a comunicar
sus ideas.
• Los alumnos adquieren mayor confi anza en sí mismos.
• Los alumnos incrementan su creatividad e imaginación.
Estas ventajas no tienen por qué afectar de la misma manera
a todos los alumnos. Se ha demostrado que el aprendizaje
con TIC es muy benefi cioso para los estudiantes
poco motivados o con habilidades bajas y medias. Con
estos alumnos se han conseguido muchos logros, no sólo
de resultados educativos sino también de integración escolar,
ya que la fl exibilidad de la nueva pedagogía permite
adaptarse a la capacidad y al ritmo de aprendizaje de
cada alumno.
Resultan muy curiosos los datos de un estudio realizado
por la editorial SM4 que revelan que los alumnos tienen
una actitud más crítica que los profesores hacia el aprendizaje
con TIC. Los alumnos únicamente consideran mejores
los nuevos métodos de aprendizaje por el mayor
interés que les infunden y porque facilitan las relaciones
con sus compañeros pero, en general, opinan que se
aprende menos que por los métodos tradicionales.

El nuevo rol del profesor

En contra de lo que opinan algunos, la idea de que la tecnología
desplaza a los docentes está superada y, al contrario,
cada vez resulta más claro que la utilización de las
TIC depende en gran medida de la actitud que tenga el
docente hacia las mismas, de su creatividad y sobre todo
de su formación, tecnológica y pedagógica, que le debe
hacer sentirse bien enseñando a unos alumnos que casi
siempre se manejan en el ciberespacio con más soltura
que él. El papel del profesor no sólo no pierde importancia
sino que se amplía y se hace imprescindible.
Según un estudio experimental2 que analiza las actitudes
de los docentes de Educación Infantil y Primaria hacia
las TIC, prácticamente la mayoría de los docentes se
muestra favorable a las TIC y opina que su uso acabará
generalizándose entre los profesores. Se supone que esta
predisposición implica que comprenden la aportación de
las TIC a la mejora de la enseñanza. Sin embargo, un
estudio de la OCDE indica que la mayoría de los profesores
de los países de la OCDE3 tiene más de 40 años y
por ello la integración de las TIC en el aula va a suponer
un proceso bastante largo, ya que los profesores deben
adquirir la formación necesaria para adaptarse a las nuevas
herramientas.
Esta idea está muy ligada a la necesidad que tiene el docente
de formarse continuamente o de forma permanente,
como única vía para poder enfrentarse a las repercusiones
educativas de las innovaciones tecnológicas. En este
sentido adquieren mucho valor para el profesor los nuevos
canales de comunicación que le permiten relacionarse
con colegas que pueden ser del mismo centro o incluso
del extranjero, con los que puede compartir sus experiencias,
sus problemas y sobre todo “estar al día”.
La labor del profesor se hace más profesional, más creativa
y exigente. Su trabajo le va a exigir más esfuerzo
y dedicación. Ya no es un orador, un instructor que se
sabe la lección, ahora es un asesor, un orientador, un facilitador
o mediador que debe ser capaz de conocer la
capacidad de sus alumnos, de evaluar los recursos y los
materiales existentes o, en su caso, de crear los suyos
propios.
El nuevo profesor debe crear un entorno favorable al
aprendizaje, basado en el diálogo y la confi anza. En este
ambiente propicio, el docente debe actuar como un gestor
del conocimiento y orientar el aprendizaje, tanto a
nivel general de toda la clase, como a nivel individual
de cada alumno.